Odiaba despertarme a la misma hora que tenías que hacerlo para ir a la oficina. Odiaba tener que ducharme en una tina que no era la mía. Odiaba tus manías por las vitaminas y la comida regulada. Odiaba tu refrigeradora sin Coca Cola. Odiaba que vivieras en el mismo edificio que tus padres. Odiaba tus ventanas sin cortinas. Odiaba quedarme las mañanas solo en tu casa. Odiaba tu clave de internet. Odiaba a tu gata. Odiaba a la mayoría de tus amigos… Hoy odio extrañar tu beso de desayuno. Imagen de previsualización de YouTube