Coquito revisa su libro de Norbert Elías antes de salir. Se mira ante el espejo para comprobar que ha sabido disimular su procedencia social debajo de una camisa a cuadros vieja y el jean más gastado que se le olvidó regalar a su empleada. Se siente listo. Ha logrado entablar contacto con un líder de una barra de Alianza Lima –Coquito, a pesar de sus 24 años, no tiene preferencias futboleras – que lo espera en una esquina del Parque Matamula. Enfunda la grabadora bajo el bolsillo y sale envuelto en su curiosidad de científico social. Así se iniciaría su exitosa carrera de sociólogo-barra-brava, para quien –como diría una periodista bloggera—la sociología es un apostolado cuando se trata de estudiar a las tribus de la calle. Compartiremos con ustedes algunos apuntes y reflexiones sociológicas de su diario de campo.
Día 1. Me metieron la mano.
Llegué a Matamula y me paré en la esquina de la bodega como me indicó Huachafa. Como no llegaba y tenía sed, compré una botella de agua con gas. Esperé mucho tiempo, casi una hora. Cuando ya me iba a ir, vi a un grupo de patas llegar a la esquina y detenerse para ver jugar vóley a un grupo de (creo) homosexuales. Me acerqué por si acaso. Pregunté si conocían a Huachafa, y uno de ellos se paró: “¿Para qué lo buscas, compare?”, me dijo. Respondí que un profesor de la universidad, que era dirigente de Alianza, me había dado sus datos. “Ah, tú eres el monse que nos mandan de la Católica…qué chucha quieres?” Mientras pensaba qué responder, sentí una mano en la parte inferior de la espalda. Volteé. Era uno de sus compañeros, El Marica, que me miró y me dijo: “así no más uno no toca carne blanca, pe”. Creo que en ese momento les caí bien.
Reflexiones:
¿Cuál es la relación entre la sensación transgresora del goce (meter la mano a un hombre) y la formación de identidades primarias alrededor de una barra de fútbol? ¿Por qué aprecian el vóley practicado por homosexuales en un espacio público? ¿Es que acaso hay identidades conflictuadas de género? ¿No será que al meterme la mano, en realidad están expresando un goce homosexual reprimido por la violencia de las barras? ¿Qué pensará Rocío de esto?
La próxima vez les preguntaré si escuchan música criolla. Hipótesis a explorar.
Pd. Preguntar al profe: ¿Qué es “carne blanca”?
Pd.2. Patricia, a mí también me metieron la mano. Pregunta por responder: ¿Me gustó?
(Esta historia continuará).
Partimos de la convicción de que el Perú no tiene intelectuales y, lo que es peor, a la vez tiene muchos. Nuestro objetivo político es bajarles el pantalón en público. Creemos que leer a Lacan para entender la idiosincrasia nacional es una ofensa que debe ser penada con 48 horas continuas en combi, y que considerarse de izquierda y practicar yoga debe ser castigado con un road-trip a los “conos” de la mano de Genaro Ledesma y Alberto Moreno. Este blog no tiene pretensiones intelectuales. Por el contrario, es anti-intelectual.
Carlos León
Noviembre 10th, 2009 at 10:28
Todo apuntado en un Moleskine que tiene al final varias citas de G.H. Mead.
yo
Noviembre 10th, 2009 at 14:35
que buena!! en especial la parte de la sensación transgresora del goce, diste en el clavo jaja
San Giovanni Matamula
Noviembre 10th, 2009 at 16:48
muy buena radiografía del psicólogo social-barra brava “eduardo Galeano”, estilo transgender. Eso le pasa por proyectarse tanto con Foucault. Creo que podemos sugerirle a la politóloga, perdón a la socióloga patricia que aplique su beca DAAD por estos lares (almenos descubrirá que le traducieron mal Elias).
San Giovanni Matamula
Noviembre 10th, 2009 at 17:10
…¿quién es Rocío? ¿la okupa? (me corrija jorobado el germanlish “tradujeron” por favor antes que la prof. me patee la cara).
manuel
Noviembre 10th, 2009 at 19:20
espero en un futuro te mandes con la lista de significados que el sociologo-avezado utilizo pa explicar en su universidad el dialecto de sus informantes. todo un descubrimiento!!
coquito? jajaja, no la pongas tan facil
Fernando
Noviembre 10th, 2009 at 22:02
No seas pendejo pues huevón, la alusión es faltosaza. Por ahí que sale una caricatura del sociólogo-voz del cerro, voz de Dios.
Jorobado
Noviembre 11th, 2009 at 00:19
Manuel, Coquito es la alusión a un colega –ahora dedicado a la ciencia política– que comenzó sus pininos sociológicos, estudiando a las barras bravas. Ahora trabaja en Africa (merfi).
Fernando…también viene…
g
Noviembre 11th, 2009 at 01:43
hace aproximadamente una semana que me paso algo muy parecido a tu relato
Jomra
Noviembre 11th, 2009 at 05:18
Salud
Un mate de risa, sobre todo las PD, jejeje.
Esperando, siempre en gerundio, los apuntes del resto de días
.
Hasta luego
Markus - Mi Little Rocker Sister
Noviembre 11th, 2009 at 14:57
Jajajaa mira que dejarse meter mano…que pasada y piensa que les caio bien?…que safada….weeeno
Antonio
Noviembre 18th, 2009 at 04:32
y que pasa que siguen con eso del goce transgresor y tanta vaina, en serio, hay que hacer buena ciencia social, no andar dandole cuerda a cualquier libro publicado por un pensador europeo que gana poco y le resulta negocio exportar conceptos exoticos a los chibolos en usa.
si vas a hacer trabajo de campo esta muy bien, revisa tu disenio, tus metodos, toma buenos apuntes, justifica todo, pensa en como vas a codificar, revisa la literatura todo eso, pero no andes malogrando todo con esas teorias psicohastaelqueso que no sirven para hacer nada interesante para la ciencia social que el peru requiere.
saludos y para la proxima gana acceso de otra manera, enviado por un profe que es dirigente no es la mejor opcion, pero adelante, se te apoya.
J
Enero 16th, 2010 at 13:21
Buiina!
Álvaro Sialer
Marzo 1st, 2010 at 20:27
Divertido, divertido… y preocupante. Por eso Harold Bloom decía que, entre otras cosas, la buena literatura tiene la virtud de… ¿cómo decía?… limpiarnos la cabeza de las jergas políticas y sociológicas, o algo así. A leer.