Para CB

Aquella tarde fuimos campeones por veinte minutos. Faltando cinco para el final, un gol en Arequipa impidió que diéramos la vuelta en el Nacional. Regresamos a casa en silencio, resignados ante la imposibilidad de compartir un sueño. Era la última vez que íbamos juntos a la cancha y la U perdía nuevamente un título.
Luego, pasaría mucha agua bajo el puente. Nunes, Ospina, Gareca, Malingas, Candelo, Neira. Yo emigré. Tú te quedaste, y la siguiente vez que fuiste al estadio, subiste sus gradas con otro crema de la mano, al mismo que abrazaste cuando Solano empujó la pelota hacia dentro del arco, ante el vano esfuerzo de Libman.
A miles de kilómetros de distancia y en medio de una tormenta de nieve, yo sigo las imágenes del partido aferrado a una señal de internet. Cuento los minutos que faltan. Me pierdo en la cuenta regresiva. Solo luego del pitazo final, aplaudo, celebro, grito, carajeo. Y beso la camiseta crema que me entregaste antes que subiera al avión.
Partimos de la convicción de que el Perú no tiene intelectuales y, lo que es peor, a la vez tiene muchos. Nuestro objetivo político es bajarles el pantalón en público. Creemos que leer a Lacan para entender la idiosincrasia nacional es una ofensa que debe ser penada con 48 horas continuas en combi, y que considerarse de izquierda y practicar yoga debe ser castigado con un road-trip a los “conos” de la mano de Genaro Ledesma y Alberto Moreno. Este blog no tiene pretensiones intelectuales. Por el contrario, es anti-intelectual.
cremaxsiempre
Diciembre 15th, 2009 at 11:16
llora llora caviar, llora llora caviar…