Este blog es una suerte de spin-off del otro (El Jorobado de Notre Dame). Para muchos, un estudiante de ciencia política con producción académica mas o menos interesante (las palabras no son mías), no debería estar escribiendo cojudeces (i.e. no soy gay, pero Clive Owen me parece atractivo; el Pelao Cabeza e’Pinga me pareció el personaje del 2008) o gastando bromas pesadas de las cuales me arrepentiré en el futuro (i.e. como hacer una tesis de estudios culturales con el floro que te mete el guachimán de tu chamba; o lo harto que estoy de los talleres de balance sobre la izquierda peruana). Como parece que el intelectual-de- Somos no tiene correa, decidí por un tiempo dejar de postear. A los pocos meses, llegué a una conclusión….no puedo.
He vuelto a abrir el blog anterior, el cual lo limitaré a discusiones profesionales (no intelectuales) de politólogo (que es lo que estudio finalmente). Este blog es para todo lo contrario. Es para que no me tomen en serio (De acuerdo? Si, si, tú oe, no te hagas, tú, el de libro de Laclau bajo el brazo). Para que no vayas y me acuses con tu papá (o hables pestes de mí a tus alumnos). Para que no te arañes. Aunque finalmente, en el fondo, este blog es para que sufras al verme pasar.
El Jorobado Blog recicla algunas secciones del anterior y presenta nuevas. A continuación las 8 secciones en las que se dividirán mis contribuciones. Gracias estimado lector por hacer “click” con este anti-servidor. Y ya sabe, todo lo que me deseas, yo te lo deseo el doble.
El Folklore de mi Tierra. El país una peña folclórica. Es la historia repetida de las mismas danzas y andanzas de marineras, tonderos, carnavales y jibaritos, donde mientras unos se roban el show, la mayoría chupa….con su plata, o de camarón. Estas son historias de la “excepcionalidad” peruana, es decir del orgullo que nos hace salir en South Park y en Los Simpsons durante la misma temporada. Mientras Paris era una fiesta, el país es y será una yunza.
Los amigos que perdí (y/o los enemigos que gané). Mi placer culposo es leer columnas y blogs que no dicen nada, donde se ha desarrollado la habilidad de escribir mil cosas sin una sola idea detrás. Esta sección está hecha para cuestionar (jorobar) las posiciones-la-vida-es-bella. Porque si quieres salvar el mundo, mi hermano, mejor métete a Médicos sin Fronteras. El único problema es que quienes escriben esos textos, son (fueron) mis patas.
El dilema del politólogo. En realidad mi ocupación principal es la del estudiante de doctorado de ciencia política, o sea que lo que leo debe servir para algo útil. No para elucubraciones académicas (para eso está el otro blog, el aburrido), sino como pasársela de free-rider por la vida.
Homesick. La nostalgia provinciana es mucho más que un pollo a la brasa en Patterson, los Chistosos online, o el ipod repleto de criolladas. Estas son crónicas de peruano en el extranjero en los tiempos de la gripe porcina, del ají molido por internet, y de un zambo en la Casa Blanca… O sea, cholo soy… pero cholo-chill-out.
Tiempo de Masaje. Cuando voy a la Costa Este de EEUU no es para asistir a reuniones políticas en DC. Cuando voy a Europa no la paso metidos en museos ni me computo natacha globalizada (tomándome fotos en todas las plazas). Cuando voy a Brasil no viajo a anti-cumbres. Cuando voy al “interior del país” no saco mi libreta Moleskine. Porque viajar es un placer, es tiempo de huevear, tiempo de masaje, y no “trabajo de campo”.
Buscando una Ex. Una ex me decía que yo hablaba mucho de mis ex. Mi última ex, sin embargo, no pensaba lo mismo. Porque finalmente luego de terminar una relación, uno no gana (ni pierde) una amiga. Siempre gana una Ex (para bien o para mal). Un saludo a ti, donde quiera (y con quiera) que estés. Sinceramente, tu Ex.
Evaluación del Talento. Porque para triunfar en la vida, no se necesita más que talento, cualquiera el que este sea, como el de sonreír a las cámaras (o saber dar la espalda).
El intelectual fashion. Porque finalmente también soy uno más de los que critico, es decir, compro libros por Amazon y me los bajo a mi Kindle, estoy suscrito a NYTimes , a The Economist, a Wired, bla, bla, tengo mi cuenta en Netflix (las bajo por Roku), y me muero, me aloco por las Moleskine de ciudades. O sea, también me gusta la mariconada. Porque también me computo facho…perdón fashion.
Partimos de la convicción de que el Perú no tiene intelectuales y, lo que es peor, a la vez tiene muchos. Nuestro objetivo político es bajarles el pantalón en público. Creemos que leer a Lacan para entender la idiosincrasia nacional es una ofensa que debe ser penada con 48 horas continuas en combi, y que considerarse de izquierda y practicar yoga debe ser castigado con un road-trip a los “conos” de la mano de Genaro Ledesma y Alberto Moreno. Este blog no tiene pretensiones intelectuales. Por el contrario, es anti-intelectual.